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Yogurt contra el cáncer de intestino

El cáncer intestinal engloba los tumores que se empiezan en la una parte del intestino grueso llamada colon y el recto (final del intestino, inmediatamente antes del ano) y el ano. Asimismo se le conoce como cáncer de colon y recto o bien colorretal.

Conforme los datos de la corporación, fueron más de treinta y seis casos de enfermedad en dos mil dieciocho, de los que unos diecisiete eran hombres y el resto mujeres. Una de las maneras de prevenir la enfermedad es sostener una buena nutrición.

Hay que eludir los comestibles procesados y la carne roja. Además de esto, la adición de comestibles ricos en fibras y que se procesen ligerísimamente es esencial para el adecuado funcionamiento del intestino. Un poderoso comestible para eso es el yogur natural.

Aparte de las ventajas que el yogur aporta a su cuerpo, asimismo ayuda a sostener la salud de su intestino. Eso es por el hecho de que ayuda al equilibrio de la vegetación intestinal, resguardando de este modo la mucosa interna del órgano. Esta combinación reduce las posibilidades de desarrollar esta enfermedad ventajista.

Actúa en la inmunidad, ayuda a desinficionar el cuerpo y prosigue nutriendo la biota del tracto gastrointestinal. De esa forma, solo puede ser un genial aliado, recomendado por la sabiduría popular. No obstante, las opciones no deben fundamentarse solamente en la lógica de los nutrientes, sino lo idóneo es conseguir la confirmación por medio de estudios.

Y eso es lo que hicieron esos estudiosos de Harvard. El propósito del estudio era descubrir si el iogur verdaderamente hacía alguna diferencia en la prevención del cáncer. Para esto, han analizado los documentos del HPFS (Health Professionals Follow-up Study), que contiene información sobre pacientes. Entonces escogieron a personas que efectuaron colonoscopia entre mil novecientos ochenta y seis y dos mil doce.

A lo largo de esos años, han supervisado la nutrición, el modo de vida y el consumo de yogur. De los treinta y 2 y seiscientos seis hombres investigados, cinco mil ochocientos once tuvieron inconvenientes con adenomas. Equiparando el consumo de yogur y los pacientes aproximadamente propensos al cáncer, los estudiosos llegaron a cifras interesantes.

Los hombres que ingirieron yogurt cuando menos un par de veces a la semana mostraron un intestino más sano. Eso es por el hecho de que tuvieron un diecinueve por ciento menos de probabilidades de tener adenomas benignos, y todavía más sorprendente cuando se trataba de los casos más graves. Los que consumían yogur tenían un veintiéeis por ciento menos probabilidades de tener adenoma maligno, lo que fortalece la relevancia del comestible.